



Cuaderno de bitácora del quinto grado sección "A" de la Escuela Adolfo van Gelderen< Ministerio de Educación< Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
Determinar con exactitud cuándo comienza el Ramadán es importante de cara al cumplimiento de las prescripciones religiosas asociadas a este mes. Muchos musulmanes insisten en seguir la tradición de marcar el inicio del Ramadán a simple vista, es decir, escudriñando el cielo hasta percibir el primer creciente después de la luna nueva. Otros se guían por la fecha y hora calculada de antemano para cada zona o esperan el anuncio oficial de algún organismo islámico.
En sus países de origen el Ramadán es una festividad familiar, una época de recogimiento durante el día y de fiesta durante la noche. “Nuestra religión es de corazón”, cuenta uno de sus fieles.“El ayuno no es solamente abstenerse de comer, beber, fumar... mientras ayunamos intentamos tanto como podemos reformar nuestra ética y nuestra moral”, agrega.
Además de cumplir una función religiosa, es una forma directa de adorar a Dios, purificando el cuerpo, fortaleciendo la voluntad y comprendiendo los sufrimientos de aquellos que se ven privados de alimento
, y también una forma de estrechar los lazos familiares y sociales. El fin del Ramadán culmina con la celebración de Id al Fitr (banquete de caridad).
Rosh Hashaná es el año nuevo espiritual judío y se celebra el primero y el segundo día de Tishrei (mes en el calendario hebreo). Este es considerado el mes en que Dios creó el mundo y en esta festividad se conmemora la creación de Adán, el primer hombre.
El 1º de Tishrei no es sólo el primer día del año, sino también su "Cabeza". Así como la cabeza coma
nda al resto del cuerpo, del mismo modo en este día se predestinan todos los hechos que ocurrirán durante el año.
Rosh Hashaná, junto con Yom Kipur (Día del Perdón), forman las llamadas fiestas austeras (YAMIM NORAIM). En estos días predomina la introspección, la meditación, y el arrepentimiento. Son días de balance de los actos y acciones realizadas, de plegaria y sensibilidad especiales.
También se lo conoce como el Día del Juicio y como el Día del Recuerdoporque, según la tradición, ese día Dios juzga a los hombres, abriendo tres libros: uno, con los malos (quienes quedan inscriptos y sellados para la muerte), otro, con los buenos (quienes quedan inscriptos y sellados para la vida) y, el tercero, para quienes serán juzgados en el Yom Kippur.
Hicimos el ejercicio 2, donde leímos el comienzo del cuento "El flautista de Hamelín" de Robert Browning. (Si hacen clic en el nombre, leen el cuento entero, y, si se animan en inglés: The Piped Piper of Hamelin, ¡están buenas las ilustraciones ahí!)
Lo leí para ustedes en una edición completa que hay en la escuela y luego discutimos sobre las circunstancias del cuento: dónde y cuándo ocurre los hechos, cómo es el pueblo, qué sucede, qué pasará después.
Finalmente trabajamos el final del ejercicio 3. Conversamos sobre qué era un párrafo y como lo reconocíamos. El párrafo es un conjunto de oraciones que comienza con sangría y termina con punto y aparte.
Luego marcamos entre corchetes las oraciones del primer párrafo. Las oraciones comienzan con mayúscula y terminan en punto. Luego tuvimos que reescribirlas en una sola oración. Teníamos que fundir en una sola oración toda la información del párrafo. Mañana lo revisaremos.
"Todos los naturales de Misiones son libres, gozarán de sus opiedades y podrán disponer de ellas como
mejor les acomode; como no sea atentado contra sus
semejantes."
"Se establecerán escuelas gratuitas de primeras letras, artes y oficios.""Se fomentarán el comercio de los productos de las comunidades.""Entre criollos y naturales existirá igualdad absoluta.""Los naturales recibirán tierra para su trabajo en forma gratuita.""Se castigará con la pena de muerte a los patrones que apliquen castigos a sus trabajadores."
"He sido completamente batido en las pampas de Ayohuma, cuando más creía conseguir la victoria; pero hay constancia y fortaleza para sobrellevar los contrastes, y nada me arredrará para servir, aunque sea en clase de soldado por la libertad e independencia de la patria."
"Mi corazón toma aliento cada instante que pienso que Vd. se me acerca, porque estoy firmemente persuadido de que con Vd. se salvará la patria."
"En fin, mi amigo, espero en usted un compañero que me ilustre, que me ayude y conozca la pureza de mis intenciones, que Dios sabe que no se dirigen ni se han dirigido más que al bien general de la patria y a sacar a nuestros paisanos de la esclavitud en que vivían."
"Estas provincias desean pertenecer a la Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer a su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso. Ellas se abandonan sin condición alguna a la generosidad y buena fe del pueblo inglés." (Carlos María de Alvear)
"Considero que la forma de gobierno más conveniente a estas provincias es una monarquía, es la única forma de que las naciones europeas acepten nuestra independencia. Y se haría justicia si llamáramos a ocupar el trono a un representante de la casa de los Incas." (Belgrano)
"Declaramos solemnemente a la faz de la Tierra, que es voluntad unámime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los Reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli."
Sujeto es el sustantivo que tiene que estar en la misma persona y número que el verbo. En este punto volvimos a mirar la actividad 2 y en el punto a: anotamos "sujeto" sobre la primera columna (aquella donde están los pronombres personales) y en el punto d: descubrimos cuáles eran los sujetos de los verbos: aquellos sustantivos que tenían que estar en el mismo número que el verbo. El sujeto de caminan es "dos pelegrinos". El sujeto de case es el "papa". El sujeto de son es "ellos" (sujeto tácito) y no "nosotros". El de llegan, el mismo de la anterior.
Morfología verbal. Persona y número. Concordancia entre sustantivo y verbo. Tiempos verbales. Uso de tiempos en la narración. Búsqueda de verbos en el diccionario.Aclaré que la morfología verbal se ocupa de estudiar la formación de palabras: base y afijos, raíz y terminación, es decir: ¿qué partes de una palabra tienen significado propio?
Modos verbales: indicativo e imperativo. Producción de narraciones informativas e instructivos.
La frase nació en la Edad Media, con las guerras feudales. En aquella época, partido significaba también apartado. Y lo que según la frase se deja de lado son las armas. Se pelea a puño limpio, con el brazo desarmado. La expresión se ha generalizado y se usa para cualquier enfrentamiento, aunque en él no se emplee fuerza física. Así, se puede discutir o defender una idea “a brazo partido”, sin recurrir a otro medio que las palabras. Se trata de un intercambio verbal en el que la lengua, el hábil uso de las argumentaciones, ocupa el lugar que el dicho les atribuye a los brazos.
"Las palabras de origen extranjero ya incorporadas al español o adaptadas completamente a su pronunciación y escritura, incluidos los nombres propios, deben someterse a las reglas de acentuación de nuestro idioma: béisbol, del ingl. baseball; bidé, del fr. bidet; Milán, del it. Milano; Icíar, del eusk. Itziar. Las transcripciones de palabras procedentes de lenguas que utilizan alfabetos no latinos, incluidos los nombres propios, se consideran adaptaciones y deben seguir, por tanto, las reglas de acentuación: glásnost, Tolstói, Taiwán."
Dos visiones opuestas:
Desarrollen las siguientes afirmaciones.
a) Las invasiones inglesas demostraron que el poder español en el Río de la
Plata había quedado seriamente debilitado.
b) Para Cisneros, la caída de la Junta Central de Sevilla fue un grave
problema.
c) La Asamblea del año XIII no pudo cumplir los objetivos para los que
había sido convocada.
Era el cumpleaños de mi hermano y había estrenado un hermoso vestido con puntillas. Al verme, Clementina exclamó:” ¡Parece una virreina!” la sola mención de esa palabra me recordó que estaba debiéndome una explicación…
– Tía Clementina, hoy no te me escapás sin contarme qué cosa es un virrey.
– ‘ta bien, mi niña, le prometí y voy a cumplir.
A ver, a ver… Cómo le explico, viene a ser como el que manda más, e
que está por encima de todos, el que tiene más poder.
– ¡Cómo un Rey!
– Casi. Es un poquito chiquito, menos importante que el rey. Como el rey vivía en España, y por aquí nunca venía, mandaba un virrey para que se ocupara de todas las cosas.
– Y vos ¿conociste a alguno?
– ¡Claro! Conocía a unos cuantos.
– ¿A quiénes tiíta?
– Y…, a ver. Me acuerdo de … mmmm … a ver…
– ¡Ay, Clementina, me parece que no te acordás nada!
– ¡Espere un poquito, mi niña, estoy haciendo memoria! ¡Ya está!, ¡Me acuerdo de tres!
– ¿Tres?, ¿tan poquitos?
– ¡Y bueno, mi niña! ¿Qué quiere, a mi edad? Ademá’ a estos tres los recuerdo por motivos bien distintos. Uno se llamaba Vértiz. De ése me acuerdo porque hizo muchas cosa’ buenas pa’ la ciudá’ .
– ¿Si?, ¿qué cosas?
– Y, creó hospitales, mandó a empedrar calles. ¡Qué esa fue una gran obra! ¡Porque antes, cuando eran todas de barro, en época de mucha lluvia se formaba cada pantano, mi niña, que hasta se ahogaban caballos con el jinete y todo!
– ¿En serio?
– ¡Si, señó!
– Bueno, ¿y de los otros dos?
– Del segundo me acuerdo porque una vez hubo un lío con los inglese…
– ¿Un lío? ¿Qué lío?
– Y, vinieron unos barcos y se querían adueñar de la ciudá. Y nosotros – todos ¿eh?, blancos, negros, mulatos, ¡todos! – la defendimos y no los dejamos. Pero el virrey éste, Sobremonte se llamaba, en lugar de quedarse acá, con nosotro’, ¿qué hizo el pillo?
– ¿Qué hizo tía?
– ¡Se escapó, el muy cobarde! Y además se llevó todo el tesoro con él! No sé, algunos lo defendían, porque decían que estaba bien lo que había hecho.
– ¿Qué cosa?
– Esto de irse con el tesoro. Porque si no, lo inglese’ se lo iban a quedar pa’ ellos. ¿Qué quiere que le diga, mi niña? ¡Pa’ mi estuvo muy mal!
– ¿Y el tercero quien es, Clementina?
– Y… el tercero fue el último virrey que tuvimos. Cisneros, se llamaba.
– ¡Ah, claro! Por él se habían peleado mi papá y mi tío Eusebio ¿no?
– Eso mesmo.
– ¿Y cómo eran los virreyes, Clementina?
– Bueno, mucho mucho ni le puedo decir, porque no andaban caminando por la calle así, como nosotro’. Ellos siempre estaban en el fuerte o en los palcos cuando había corrida de toros, o cuando se hacía alguna fiesta importante, así que yo los veía de lejos.
– Bueno, pero algo habrás visto, ¿no?
– Y… la verda’… llamaban mucho la atención. Tenían trajes lujosos, bordados con hilos de oro y mucha puntilla y encaje por todos lados. Ademá’ andaban con una carrozas muy bonitas, tiradas por unos caballos blancos.
– ¡Ay! ¡Qué lindo debe haber sido, Clementina!
– Pa’ qué le voy a mentir, mi niña, como bonito, era bonito. Pero no vaya a creé’ que no tenían sus problema’ también, ¿eh?.
– ¿Y qué problemas?
– Bueno, en realidá’ eran cosas medio cómicas. Resulta que ellos dos por tre’ tenían fiestas y banquetes. Por cualquier cosa había una celebración, si el rey de España cumplía años acá se hacía la fiesta aunque nadie, jamás, le hubiera visto la cara; si la Iglesia tenía algo que recordar, después de los rezos venía la fiesta, y así siempre. El problema era que acá en Buenos Aires, no había vajilla fina. Todo eso lo traían de Europa. Pero a veces pasaba que el viaje venía medio accidentao’, con temporale’ y esas cosas, entonces se rompía todo en el camino.
– ¿Y?
– ¡Y bueno! ¿Emagínese, niña, tener una fiesta y no tené’ plato pa’ servir la comida!
– ¿Y qué hacían?, ¿comían en platos de madera?
– ¡No! ¡Cómo un virrey va a hacé’ una cosa así! ¡Salían los mayordomos como locos a la casa de los rico’, pa’ pedir prestada la vajilla! Lo gracioso era que cada uno le daba cosas de un juego distinto. ¡Así que arriba de la mesa había platos de toda clase!
– ¿Y vos cómo sabes eso, tiíta?
¡Sabe las veces que tuve que salir corriendo pa’ llevar los platos de mi amita a la casa del virrey! ¡Ay, madre mía! ¡Mire la hora que es y yo hablando y hablando sin hacer nada! ¡La amita me encargó que vaya a comprar dos cosita’ a la Recova antes que ella vuelva de misa, y me he olvidao’ por completo!
– ¡Y las comprás mañana, Clementina!
– ¡Qué mañana, ni qué mañana! ¡Si la amita dijo pa’ hoy, pues así debe ser! Además esto no puede esperar, porque son unos adornitos pa’ poner más linda la habitación donde va a vivir el inglés.
– ¿El inglés? ¿Qué inglés?
– No sé, uno que va a venir, ¡qué sé yo, mi niña!
– ¿Y va a vivir acá, con nosotros?
– Así parece.
– ¿Y por qué no se va a un hotel?
– A algunos les gusta así. Dicen que en casas de familia aprenden más rápido cómo somos nosotros, cómo hablamos y esas cosas, ¿entiende, mi niña? ¿Vamo, póngase la capotita que usté’ viene conmigo!
– ¡Uy, no, Clementina, no tengo ganas de caminar!
– Vamo’, no sea haragana, si en un ratito vamo’ y volvemo’.
– Voy, pero me comprás una masita en el camino, ¿si?
– Está bien, usté’ siempre gana. ¡Vamo’, apúrese!
En la siguiente explicación de la explicación “pelear a brazo partido”, hagan un círculo alrededor de la sílaba acentuada de las palabras de más de una sílaba.
La frase nació en
Luego hicimos el ejercicio 3a y 3b de la página 147. Para el viernes , completamos el 3d.